SkeinBIM
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Ha publicado un artículo el 11/07/2022
BIM y facility management: el mantenimiento de los activos inmobiliarios

El Building Information Modeling (BIM) es el método de diseño capaz de generar un modelo digital que contiene toda la información sobre el ciclo de vida del proyecto. En los últimos años ha transformado la forma en que se diseñan los proyectos y, además de las ventajas que hemos mencionado en nuestro artículo BIM: qué es y por qué utilizarlo, también tiene un potencial considerable en el facility management, es decir, en todo lo que concierne a la gestión de los edificios y, en particular, a las instalaciones (eléctricas, mecánicas y de fontanería), la jardinería, la limpieza, la seguridad, pero también los servicios de conserjería.

El BIM y el facility management como método de gestión y valorización de los activos inmobiliarios
La introducción de BIM y la consiguiente posibilidad de realizar una gestión dinámica de los activos inmobiliarios es uno de los campos del facility management que puede marcar la diferencia. En efecto, la evolución tecnológica ha permitido disponer de técnicas avanzadas de prospección y diagnóstico que se prestan a una modelización extremadamente precisa. 

La llegada del BIM a la construcción y la gestión de activos inmobiliarios en Italia tendrá un efecto enorme, mayor que el aportado por el CAD. El uso de la metodología BIM representa, por tanto, una oportunidad para simplificar la gestión inmobiliaria y conseguir enormes ganancias en términos de calidad y cantidad de información sensible. 

BIM para las intervenciones en edificios existentes en Italia
En nuestro país, la cuestión del patrimonio existente es especialmente delicada porque el 65% de los edificios del territorio fueron construidos antes de 1976, mientras que el 40% se construyó entre 1946 y 1971. Por lo tanto, la necesidad de mejorar la eficiencia energética de los edificios existentes, de reducir su riesgo sísmico y, en general, de renovarlos también con el fin de adaptarlos técnica y reglamentariamente, hacen del BIM la herramienta más adecuada.

Además, el uso del Building Information Modeling también puede ser exigido en el contexto de las licitaciones de diseño y de contratos, externalizando parte de las cargas asociadas a la creación de registros técnicos y permitiendo concentrar las inversiones en la formación del personal interno y en la compra de tecnologías.

BIM: del diseño a la simulación 
El BIM es, hasta la fecha, la herramienta más potente en lo que respecta al rediseño de un proyecto de construcción existente para su valorización económica.

Esta metodología permite optimizar las fases de planificación, realización y gestión de la construcción mediante un software que crea un modelo virtual de un edificio con información sobre sus elementos. De este modo, los diferentes actores que utilizarán el modelo tridimensional durante el ciclo de vida del edificio podrán manipularlo y leer la información añadiendo las relacionadas con su disciplina e intervención. 

Así, sus posibles aplicaciones son múltiples: desde el renderizado arquitectónico hasta la estimación de los costes de intervención, desde el comportamiento energético hasta la respuesta a los esfuerzos sísmicos, desde la seguridad contra incendios hasta el funcionamiento de las plantas industriales.

Reingeniería de procesos de negocio: la reorganización de la oficina técnica
La introducción del BIM, dentro de los procesos de producción, con vistas a la gestión de las instalaciones, puede percibirse como un acontecimiento traumático y suponer un aumento de la inversión inicial de trabajo que no debe subestimarse. La reorganización de los procesos, por tanto, constituye un aspecto de importancia fundamental para garantizar el éxito de la operación.

El primer factor a tener en cuenta es generar consenso en torno a la introducción de la metodología BIM. La solución más practicada consiste en la creación de un equipo BIM transversal a la estructura de la oficina técnica, en el que se debe insertar al menos un nuevo recurso especializado. El fomento del espíritu de equipo puede basarse principalmente en la definición de un entorno de trabajo compartido, en el que se puedan consolidar nuevas formas de colaboración mediante el intercambio de información, lo que puede optimizar el desempeño de las tareas individuales y aumentar la productividad y la satisfacción personal.

BIM y facility management: el mantenimiento de los activos inmobiliarios